YOGA es una experiencia fascinante, enriquecedora y transformadora que, a partir de prácticas sencillas, puede ser incluida en nuestro diario vivir.

YOGA no es “una gimnasia con movimientos lentos y tranquilos, unas respiraciones suaves y unas visualizaciones de paisajes, colores, etc.”, como muchos creen. YOGA es mucho más que eso, abarca un concepto más amplio. YOGA nos transmite un saber y una experiencia más profunda, más transformadora, si es que realmente deseamos “abrirnos” a lo nuevo, a los cambios, a la vida (“La vida es cambio permanente”).

YOGA marca un camino hacia la evolución de la persona. Evolución en todos sus sentidos: en lo corporal, lo mental, lo emocional y lo espiritual.
¿Porqué evolución? Porque el YOGA enseña a TOMAR CONCIENCIA de todo lo que nos sucede, en todos los planos, desde lo físico hasta lo espiritual. Nos enseña a “estar atentos”. Atentos a TODO (“es una atención, sin tensión”). “Estar atentos” se refiere también a “ser observadores”. Observadores de nuestro interior y del exterior.
OBSERVO, APRENDO Y EXPERIMENTO. Teoría y práctica. Aprendemos y aplicamos. Por ejemplo:
APRENDEMOS a estar corporalmente alineados y lo aplicamos en la calle, en el trabajo, en la casa, en fin, en todos los lugares donde nos encontramos.
APRENDEMOS a armonizar la función respiratoria y a darnos cuenta de la importancia de la respiración consciente en los momentos en que surgen emociones, tensiones que nos desestabilizan. Los ejercicios respiratorios nos ayudan a recomponer nuestro equilibrio psico-emocional.
APRENDEMOS sobre el valor de FORTALECER nuestra estructura corporal, para estar MEJOR POSICIONADOS frente a las situaciones difíciles que nos toca vivir.
APRENDEMOS sobre la importancia de darnos cuenta acerca de NUESTRA ENERGÍA, que ésta esté bien distribuida, para no encontrarnos sobrecargados de tensión o, por el contrario, sin fuerzas.
APRENDEMOS sobre los beneficios de la RELAJACIÓN, de saber que nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan de un “alto”, de un momento, de un espacio para reestablecer y equilibrar nuestra energía. La relajación es un factor necesario para que funcione el natural poder curativo del cuerpo. Sabemos, también, que tener una actitud relajada y atenta nos da más posibilidades para conocernos a nosotros mismos, para detenernos y observar, para poder reflexionar, y ser personas agradablemente aceptadas por quienes nos rodean.

Al aplicar todos estos SABERES, nuestra vida diaria, se transforma en un desafío, ya no la sentimos más como una monotonía pesada, sabemos que SIEMPRE tenemos algo para aprender, que siempre hay algo nuevo y que debemos TRASCENDER los obstáculos que se nos presentan. Ya sabemos que la vida no es nada fácil, para unos más para otros menos. LO IMPORTANTE, es que siempre hay oportunidades para evolucionar y no quedarnos en la queja permanente, o en el dolor, debemos salir del circulo negativo.
LA PRÁCTICA DEL YOGA SIEMPRE NOS BRINDA UNA OPORTUNIDAD PARA EL CAMBIO POSITIVO.

María Susana Fernández Zarza
Instructora egresada de la Universidad del Salvador

yogafilos@gmail.com

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